lunes, 23 de marzo de 2015

todos somos de derechas

Sí, porque ser de derechas es lo fácil. El bicho humano viene equipado de serie para ser de derechas. De derechas porque es la tendencia natural. Ser egoísta, individualista, insolidario, embustero, competitivo, cínico, abusador...
Y ya no digamos lo del racismo, la xenofobia, el machismo... ¡Y lo del ultra-feminismo, que también se las trae...!

Y el patriotismo y el nacionalismo. Sí; sí, porque el patriotismo y el nacionalismo son lo contrario de uno de los pilares más importantes del izquierdismo: el internacionalismo → la destrucción de todo tipo de fronteras que separen a unos seres humanos de otros.
Los hay que son de derechas, ¡muchísimos!, que lo son a tiempo total. A jornada completa. A dedicación exclusiva. Es lo más cómodo.
Hay otros, entre los que me encuentro yo, que somos derechistas discontinuos; derechistas a tiempo parcial. De derechas, sí, pero en precario. Por horas, por fines de semana o sin contrato legal.
No hay —no puede haber— alguien que no sea nada de derechas. Aunque sólo sea un ratito cada día, caemos en el derechismo.
No es posible ser de izquierdas a tiempo total; a jornada intensiva. Sin vacaciones ni festivos ni días mocosos.

Es muy sacrificado ser de izquierdas aunque sólo sea por unas horitas cada día.
Llega un tiempo que el buen izquierdista, el izquierdista con contrato fijo a jornada completa, necesita vacaciones. Necesita una relajación para aliviar las tensiones que genera eso de ser de izquierdas en largas jornadas sin derecho a domingos, ni vacaciones de semana santa o de navidad.

Yo no me creo que haya nadie de izquierdas, izquierdas, lo que se dice izquierdas. Es imposible. No hay quien aguante tanta tensión interior ni tanto sacrificio.
Porque ser de izquierdas es llevar al extremo más extremista esa descripción que de sí mismo hacía don Antonio Machado en su poesía "Retrato": «...soy, en el buen sentido de la palabra, bueno». He llegado a sospechar que no hay personas de izquierdas ni de derechas; que sólo hay buenas y malas personas y una inmensa gama de cualidades intermedias.

Por eso mismo, yo me siento aspirante a izquierdista; un eterno aspirante. Todo lo más y mejor que puedo decir de mí mismo es que soy un aprendiz de 3º año de izquierdismo, pero de ahí no paso. Soy de los convencidos de que todos somos más o menos de derechas.
(?)
Grado más..., grado menos...
¡¡Qué le vamos a hacer!! La vida es así, no la he inventado yo.

domingo, 8 de marzo de 2015

por qué lo llaman política

...cuando quieren decir:

■ partidismo

■ ideología

■ (etcétera de palabras que ahora no me vienen)

 

Según el DRAE, política es:

7.- Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados.

8.- Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos.

9.- Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo.

10.- Cortesía y buen modo de portarse.

11.- Arte o traza con que se conduce un asunto o se emplean los medios para alcanzar un fin determinado.

12.- Orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en un asunto o campo determinado.

 

Yo a todo eso añado otra descripción que me parece atinada: Política es el arte de convivir el ser humano en una sociedad organizada.

Pero la palabrita, con tener esa etimología tan inocente, está castigada por la asignación de significado que le añaden muchas personas. «Aquí no venimos a hacer política» O aquella frase tan graciosa que dicen que dijo el dictador a uno de sus ministros: «Haga lo que yo. No se meta en política».

 

En las entendederas de muchas gentes, ser un "político" o ser muy "político" viene a querer insinuar 'ser rojo','ser de izquierdas'. Parece ser que las gentes "bienpensantes", las "gentes de orden", o sea, las gentes de derechas, esas no son "políticos" ni hacen "política". (!!!)

 

Mucha gente no acaba de darse cuenta de que en el sitio que más política se ejercita es en los púlpitos y demás rincones de las iglesias y de las diferentes religiones. Política de embaucamiento. Política para dormir y drogar las mentes de la gente. Política para mangonear y dirigir las conciencias de la masa.

 

«Si no haces política, otros la harán por ti (y seguramente que en contra de ti)».

sábado, 15 de noviembre de 2014

una frase lapidaria

Yo tengo una frase lapidaria que si nadie reivindica su autoría tendré que creer que es de mi invención (con lo difícil que resulta hoy día inventar nada).
Se trata de esta frase lapidaria que ilustra la fotografía:

Y tengo un amigo que es un orfebre del damasquinado. Bueno, es un artista también de la canción. Además de grabar placas de hierro pavonado con hilos de oro y de plata, también ha grabado discos con canciones creadas por él.
Y Adolfo, que es así como se llama este amigo, una de las locuras que le ha dado, ha sido la de plasmar con el arte del damasquinado toledano que él domina, mi frasecita en letras de plata.
¡Y me la regaló!
Ahí queda el resultado.

Y aquí en estos vídeos podemos ver sus dos facetas artísticas: orfebre y cantante.

https://www.youtube.com/v/qkWr0zTTr64

Este es un vídeo muy acelerado de lo que son sus últimos trabajos en damasquinado:
https://www.youtube.com/v/eEaaM0R4rW4

Y aquí tenemos a Adolfo trabajando en su taller de damasquinado

https://youtu.be/xzFhb7z30P0

De su disco
TIEMPO DE OTOÑO
canciones de amor
(año 1996)
Adolfo, el cantautor de Bargas
https://www.youtube.com/v/srI4RO8AiJI
https://www.youtube.com/v/OF4zgxcYwAE
https://www.youtube.com/v/fr-NSAa-13M
https://www.youtube.com/v/b2atvLt0vp4
https://www.youtube.com/v/C2-bbqgLW94
https://www.youtube.com/v/7NoMZCIOiHo
https://www.youtube.com/v/m--DL_iAI3Y
https://www.youtube.com/v/Ll-AqktWkhI
De su disco
ASÍ PIENSO, ASÍ CANTO
(año 2012)
https://www.youtube.com/v/ERYfqE0aLTU
https://www.youtube.com/v/uKs4IL_xlHI
https://www.youtube.com/v/C8QiImlbCoc
https://www.youtube.com/v/BAoavzVOBEw

viernes, 7 de noviembre de 2014

Cuando un amigo se va...

Tuvimos una convivencia muy estrecha durante muchos años. Siempre me acompañó a los sitios y gracias a él viví momentos inolvidables. Aquellas vacaciones de agosto; la boda de mi hija; el traslado urgente de mi ancianita madre al hospital; momentos muy importantes de mi vida y de la de toda mi familia. Fueron muchos, muchos años los que estuvimos juntos.
Algo se muere en el alma
cuando un amigo se va
y va dejando una huella
que no se puede borrar.

¡Qué bien lo dice la letra de esa célebre sevillana! Mucho mejor que yo lo pueda expresar aquí con mi pobre prosa.

Creo que nunca llegaré a agradecerle suficientemente todo lo que él hizo por mí, por toda la familia. Todavía me queda en el pecho o aún más dentro, una aspereza, un resquemor; es como una sombra negra en el alma cada vez que me acuerdo de nuestro desenlace, de nuestra despedida definitiva.
Me sigue remordiendo la conciencia cada vez que me acuerdo de lo mal que me porté con él; mal, muy mal el día que nos separemos. Me alejé de él sin una mirada, sin un leve roce, para que no se me saltaran las lágrimas. ¡Aahhggg! ¡¡Las lágrimas!! Asquerosa costumbre metida en el tuétano de una sociedad de hipócritas, que obliga a los varones a disimular sus verdaderos sentimientos. Que nos obliga a contener las lágrimas cuando más nos lo pide el cuerpo.
Maldigo el no poder volvernos a encontrar en el último rellano para comportarme como un hombre; como un verdadero hombre..., ¡...y al diablo con las lágrimas!
Cuando un amigo se va
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.
Me ayudan mucho esos versos de Alberto Cortez para dar a entender lo que tanto me cuesta decir con mis propias palabras. Y hoy escribo esto sólo por desahogarme; por autoconsolarme. Yo sé que ya no servirá de nada. Que nada voy a arreglar con todo esto. Pero escribir cosas así, aunque sé que él no las puede oír, me reconforta y me hace sentirme un poquitito más humano.

Siempre recordaré con cariño aquellos momentos en que me sacó de apuros. Aquella noche de agosto, ya madrugada, camino de las playas de Benalmádena, bajando el puerto de Despeñaperros que si no es por él, nos hubiéramos caído todos, con las maletas, con las sombrillas, con las sillas de camping, ... con todo. Era por el paraje que lo llaman "el mirador de Despeñaperros", allí donde Joselito rodó las escenas de "El pequeño ruiseñor". Aún no estaba convertido en autovía y era muy arriesgado el tomar algunas curvas muy cerradas.
Y cuando aquella otra vez en que se nos echaba encima una cuba de vino con apariencia de ser humano, ¡con qué destreza, con qué valentía nos libró del peligro! Aunque él no salió bien parado.
Me prestó grandes e impagables servicios. Eso yo nunca lo voy a olvidar. También, a veces se prestó a hacer asuntillos un poco..., en fin... ya me entiendes.
Lo supe luego. Aquellas veces en que entró en complicidad con mi hijo mayor y aquella media novia que tuvo, que hizo con él... ¡¡de Celestina!! Qué cómplice, qué confidente, qué discreto que a mí nunca me insinuó nada de todo eso, y yo hubiera seguido ignorándolo si no es por aquella prenda femenina que un día me encontré.
Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.



Pero un día, muy viejito ya, nos dejó tirados en plena calle. ¡Qué vergüenza! ¡Qué sopetón! Entre un taxista y yo le empujamos para retirarle de la calzada antes de que los impacientes nos dedicaran una tremenda pitada; luego lo tuvimos que cargar en un camión-grúa hasta un taller. Allí, el mecánico, después de hacerle un exhaustivo chequeo al día siguiente, me comunicó lo peor. Me diagnosticó que tenía lo que yo ya me imaginaba que tenía. Me lo dijo muy clarito y sin rodeos. Y lo tuve que dejar allí, y enseguida intenté llenar aquel vacío comprándome un nuevo coche.

Después de aquello, cada vez que miraba a mi nuevo coche, (el Citrôen ZX) cada vez que me montaba en él, me parecía estar cometiendo un adulterio. Me sentía como esos 'donjuanes' maduritos que abandonan a su esposa por irse con otra más jovencita, menos rodada y con menos kilómetros que su esposa.
este era mi querido cuatrolatas
¡¡Ay; no habrá otro coche como mi coche!!
En memoria de mi cuatrolatas (Renault 4-L) que a su lado me hizo sentirme un hombre.



Pasaron los años...
Después, con el Citrôen ZX ya nada fue igual. Veinte años le he tenido hasta que en los primeros días del mes pasado me desprendí de él para comprar un Citrôen C3. Y asistí a su sepelio.
Fue una mañana fría de enero en la que un camión-grúa de Desguaces La Torre, lo sacó de mi garaje, lo cargó en el camión y le di mi último adiós.
Pero yo ya tenía un callo en el alma desde el drama aquel de tener que abandonar a mi queridísimo Renault 4Latas.
La despedida del Citrôen ZX no fue tan triste ni tan dramática. No llegué a derramar ninguna lagrimita. No obstante, el operario de Desguaces La Torre me dijo: "Este es un momento triste, ¿verdad?". Yo le dije que sí, que lo era y mucho y que estaba muy descontento conmigo mismo por no haber logrado sacar ni una lágrima y le conté lo del otro coche; la dramática despedida de mi 4Latas.

¡Hay que ver! El ser humano se acostumbra a todo y cuando se viven varios dramas se forma una dura coraza que protege el alma y ya parece que los duelos no son tan trágicos.
Pero..., Citrôen ZX, si me escuchas desde donde quiera que estés: Que sepas que tú también has dejado un hueco en mi alma que no se podrá llenar con tu hermano pequeño, el  Citrôen C3.
alcázar de Toledo en relieve