viernes, 11 de octubre de 2013

la naturaleza es doctora en matemáticas

Mi vecino el agricultor me acaba de regalar un girasol y he vuelto a comprobar que no he dejado de estar embobado desde aquel día en que me enteré de la estrecha, sorprendente y mágica relación entre la naturaleza y las matemáticas.

La alineación de las semillas (pipas) de un girasol sigue una perfecta espiral basada en una fórmula matemática. Veamos:
Todas las pipas se alinean en espiral ( la espiral de Durero o la espiral de Fibonacci) y está formulada por el matemático italiano Leonardo de Pisa (Fibonacci).

Si contamos las espirales de las pipas de un girasol en sentido de derechas (color naranja), vemos que son 21 y si las contamos en sentido contrario (color azul) vemos que tiene 34 espirales.

El 21 y el 34 son dos números consecutivos en la Sucesión de Fibonacci = 0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233, 377, ... de donde se extrae la fórmula:

= 1,61803398874989…
También dicen algunos que hay grandes girasoles que tienen 34 y 55 espirales, pero estamos en las mismas.

Todo esto que los creyentes se lo adjudican a la divinidad, se basa en esa matemática descubierta por Fibonacci llamada “razón dorada”, “sección áurea” o “divina proporción”.
También se conoce como número áureo o número de oro.

A este número casi mágico está sujeto el comportamiento de muchísimas cosas de la naturaleza. Lo podemos encontrar en el reino vegetal y en el animal (por ejemplo, en las conchas de los caracoles de mar (nautilus) y en las telarañas de las arañas), en los huracanes, en las galaxias. También está en la relación que guardan las falanges (con perdón) de los dedos humanos, el brazo, el antebrazo, y muchísimas cosas más relacionadas con la arquitectura o con los nuevos carnés de identidad, sin ir más lejos.

Aquí tienes dos vídeos en donde te puedes deleitar con ello:
http://youtu.be/x7doG3t03Ck  / http://youtu.be/6vT1YMd9gLw

Un concepto, quizás no tan conocido, pero igualmente importante es el ángulo áureo; la relación angular de proporción entre dos segmentos circulares: el ángulo áureo o ángulo de oro, que es de 137,5 grados.

Todo esto de las matemáticas en relación con la naturaleza es inacabable y apasionante. Invito a profundizar en su estudio.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Sólo admito comentarios escritos en cualquiera de los 4 idiomas del Estado Español; en español preferentemente.