lunes, 21 de marzo de 2011

alacena de las monjas

Un robo milagroso en la alacena de las monjas

El ladrón del convento de Zaragoza no llevaba ni una mochila porque no esperaba encontrar tanto dinero allí.

Un individuo solo, sin más armas que una palanqueta y con poca experiencia como atracador fue el ladrón del convento de Santa Lucía, el hogar de 16 monjas cistercienses de clausura en Zaragoza.
Las investigaciones abiertas en un juzgado de la capital maña apuntan a un ladrón ocasional, alguien que sabía que en su alacena las monjas guardaban algo de dinero pero que no sospechaba que en varias bolsas de plástico iba a haber una cantidad millonaria, ya sea el 1.200.000 euros que confesó la primera monja, ya los 450.190 € que contó la abadesa al día siguiente.


El ladrón, según esta hipótesis alguien que estaba en apuros económicos y que tiempo después de conocer el convento pensó en el armario de las monjas como un golpe fácil para ir tirando, no iba preparado para semejante botín, porque las inspecciones en el convento han revelado cómo fue el atraco. Primero, aprovechó la misa para entrar en Santa Lucía y se desvió hacia la primera puerta que reventó. Luego vendrían otras dos y la habitación donde está la alacena de las monjas.

Al abrir la alacena de las monjas y encontrarse con varios fajos de billetes apilados unos junto a otros, la mayoría de 500 euros, el ladrón tuvo, según todos los indicios, un momento de desconcierto. Según ha podido saber esta revista, comprobó que no le cabían los billetes en su ropa y rebuscó en la habitación, hasta que vio una bolsa de plástico grande llena de papeles para tirar.   ...   (tomado de la revista interviú)


Yo creo que estamos ante un caso auténtico de lo que da de sí la alacena de las monjas, con mucha más veracidad que esa canción tan almibarada y tan impropia de ser compuesta por un tío de izquierdas como presumía Carlos Cano

Siempre me he preguntado —y me siguiré preguntando— si esas monjitas que hacen trabajos de pastelería y los venden en sus conventos repartidos por toda España: ¿Pagarán sus obligaciones a Hacienda lo mismo que los pasteleros que no van con sotana o con hábitos monjiles por la vida? ¿Sacarán, al menos, la preceptiva licencia de Sanidad para elaborar productos alimenticios? ¿Tendrán obligación de tener carné de manipuladoras de alimentos? Además de lo que el Estado Español les paga a través de sus gobiernos meapilas y timoratos, ¿en cuánto más podríamos cifrar el dinero que no les cobran?
No; no creo que paguen nada, igual que tampoco pagaban ni declaraban a Hacienda el montoncito de billetes de 500 € (morados dicen que son) que acumulaban con fervor dentro de la alacena.
Esto, en el fondo, es mucho más grave que la polémica de si crucifijos sí/crucifijos no en la pared principal de los edificios del Estado Español.
¡¡Ay, señor, señor!!
AMÉN
Jesús_______
COBEJA DE LA SAGRA
La cigüeña de Erustes
se fue a Cobeja;
vaya pueblo que coje
por el que deja.
(Dicho popular y añejo)

2 comentarios :

María dijo...

Y lo que cobran por los dulces ¿no se dice?
Lo digo porque igual cada suspiro de cielo o como se llamen, puede que cuesten a 90 euros la media docena, y claro, así cualquiera.
Me lo tomo a broma, porque estas cosas tomadas en serio, suben la bilirubina, el colesterol y la mala milk, a grados superlativos. Y yo ya estoy mayor...

Besos
Y ¡gracias! ;)

Anónimo dijo...

Hola, muy respetuosamente, yo católica tradicionalista, reitero como tú bien dices,que ellas trabajan y venden, luego el dinero es propio, como el tuyo, cada quien se hace tan rico como puedo. NO justifico NADA NADA el acto VANDÁLICO,que aquí exhibes con grácil manera...
NO gastan dinero en ropa, ni en tonterias de las mujeres NO monjas...Quién sabe qué fin bonito tendría buena parte de ese dinero...No apresurar conclusiones...

Gracias a Dios por las monjas que elevan un rezo por mi, vil pecadora.
Saludo.

Publicar un comentario en la entrada

Sólo admito comentarios escritos en cualquiera de los 4 idiomas del Estado Español; en español preferentemente.