Al periodismo español en su conjunto se le ha llegado a denominar "4º poder". Estoy seguro de que es un poder del Estado, lo que no estoy tan seguro es de que sea el cuarto. Quizá sea el tercero o tal vez, en algunas circunstancias, el segundo o el primero.
Lo cierto es que el periodismo en España ha adquirido un poder desmesurado. Y como todo poder desmesurado, es abusador, arbitrario, injusto y perseguible en una sociedad que por ser democrática, debiera combatir todos los lobbys de abusos de poder.
Está haciendo falta una gran autocrítica entre los profesionales del oficio periodístico, pero como todos los profesionales de todos los oficios, son tan corporativistas que nunca se atreverán a hacer autocrítica para mejorar lo mucho mejorable en el ejercicio de su profesión.
Un periodista es un profesional de grado superior, de nivel universitario, que no tendrían por qué ser los galopines de los caprichos e intereses de las poderosas empresas periodísticas. Y es muy frecuente ver a un periodista que en el pleno ejercicio de su oficio de titulado superior, se dedica a dedicarnos unos minutitos de publicidad.
Un titulado superior universitario no debe descender a ese nivel. Es lógico que un periodista, que equivocó la carrera o se le atragantó el título, se quiera dedicar a hacer anuncios, a hacer teatro o a hacer buñuelos de viento. Pero en el ejercicio de su digna profesión, no debiera hacer otra cosa que ser un informador veraz y comprometido con la deontología de su oficio y con la sociedad a la que quiere servir —si es que la quiere servir como informador—.
Algunas veces, el periodista, más que informador se convierte en difamador, provocador, agresor, invadidor de la privacidad de ciertos individuos.
Se ha hecho ya costumbre y hasta ley, eso de montar guardia a la puerta de algunos ciudadanos para que cuando salen a la calle a tirar la basura o a esperar a sus hijos a la salida del colegio, se abalanzan a él apretujándole "las alcachofas" contra los morros a ver si le pueden sonsacar alguna palabrita en evitación de que todas se las tengan ellos que inventar.
Gracias a la escasa autoestima de las conciencias y de la dignidad que mueve a algunos periodistas, pueden venderse al mejor postor y tirarse a la basura sin el mínimo reparo para esparcirla sobre la respetable sociedad.
El periodismo en España es ultra-informativo y pierden el virgo y hasta el pañuelo del moco con tal de ser los primeros en dar una noticia por insulsa que sea.El periodismo en España es tan ultra-informativo que cuando nos informan de que la policía ha descubierto un piso franco en donde unos terroristas preparaban un montón de bombas caseras, acto seguido nos informan concienzudamente de cuáles eran los ingredientes químicos que entraban en la formación de dichas bombas. Así, si algún chavalillo que anduviera algo despistado con su vocación, al enterarse de los ingredientes necesarios para construir bombas, se pueda convertir en un buen terrorista casero.
Yo y algunos más, al llegar a esto nos preguntamos con triple admiración: «¡¡¡Pero por qué no les cortan los vuelos a estos periodistas ultra-informativos, la autoridad competente!!!». Y al cabo de dos o tres milisegundos, yo mismo me respondo: «Porque los periodistas en España, tienen un poder por encima de los poderes que podrían ponerles freno a su periodismo ultra-informativo».
Qué opinaríamos de otros profesionales de grado superior (título universitario), cuando, por ejemplo, el médico interrumpiera su trabajo para aparecer en la salita de espera diciendo: «Aplíquense esta crema de baba de caracol en las hemorroides y en dos semanas estarán totalmente curadas». ¿Qué opinaríamos del astrofísico que saliera todos los domingos en el cuarto milenio de Íker Jiménez para vaticinarnos lo que hará la semana próxima la conjunción de Júpiter con Saturno a todos los nacidos bajo el signo de cáncer?
Así que..., conque..., pues..., ya te digo..........................>


5 Comentarios:
Se ve que no has visto en tu vida el programa de Iker. Me has defraudado con el comentario. Yo si que soy republicano. En el programa Jamás ha acudido un astrólogo. Y esta noche había cuatro catedráticos, de criminología, un forense y un psiquiatra.
Un profesor mío, hoy director de la Asociación Astronómica Española, M-Gilarte, va a su programa.
El comentario, por tanto, me ha sonado a insulto fácil.
¿ Tienes tú más cultura que el premio príncipe de Asturias de la Ciencia, J.Bermúdez de Castro? ¿ Tienes más cultura que Juan Ignacio Cirac, catedratico de física y también premio príncipe de Asturias de las Ciencias? ¿ O que Martín Loeches, director de Neurociencia Cognitiva de la Complutense?
Es que todos estos son colaboradores habituales del programa de Iker.
Infórmate antes de opinar.
Salud, camarada.
Esas grandes empresas periodísticas solo se preocupan por vender audiencias, a costa de lo que sea, sin importarles si quiera contrastar los datos, no informan, venden opinión. Y los periodistas preocupados por el auge de internet se venden al mejor postor viendo peligrar su oficio.
Anónimo, he visto ese programa en alguna ocasión, y además de los expertos que es cierto que van.... hay también muchos otros que no lo son. Lo que no entiendo es que siendo algunos de sus tertulianos figuras tan eminentes se presten a ir a un programa tan "surrealista" como Cuarto Milenio de Íker Jiménez.
No es muy serio por su parte dar credibilidad a fantasmas, voces ectoplásmicas, y demás magufadas. Íker Jiménez será muy divertido, pero poco creíble.
Saludos.
Este fin de semana hemos estado de paseo por ahí. En el hotel que estuvimos, estaban estrategicamente colocados todos los días una pila de periódicos ABC.
Como no me puedo resistir me llevé uno para leer. ¡Madre mía! Cuando cerré el periódico me hubiera comido al primero que se me cruzara y me hablara del gobierno o de la economía...etc.
Es un tipo de periodismo que trata de enfrentar a una parte de los españoles con otra.
¿Qué pretenden esos pisaverdes?
¿Todos los que escriben allí están comprados por los del PP?
No es posible que tanta mala leche sea en balde.
¡Miedo me dan!
Saludos
Salondesol, María, gracias por entrar y comentar. Además, estoy muy de acuedo con vosotras.
La licenciatura de periodismo da para una cultura general, un poquito de "casi" todo.Luego si pueden se especializan. Lo que no da para casi nada es lo que pagan en general a los periodistas tanto en los periódicos como en las radios, tvs, etc. y el problema viene de ahí.
La adulteración por el capital.
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